Dermatología médica > La piel habla de nuestro cuerpo

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La piel es el órgano más extenso de nuestro cuerpo, más de 2 metros cuadrados… No debe por ello extrañarnos que muchas de las afecciones de nuestro organismo se manifiesten en la piel y en ocasiones estos síntomas sean el primer signo de alarma que conduce al diagnóstico de una enfermedad.

Síntomas o lesiones cutáneas, aparentemente sin importancia, pueden ser indicativos de alguna enfermedad sistémica. Nuestro cuerpo “llora” por la piel:

  1. El PICOR O PRURITO, es un síntoma que no ha de dejarnos indiferentes, es el picor. Puede asociar una lesión cutánea, y en tal caso nos centraremos en el diagnóstico y tratamiento de esta, pues “la vemos” y la identificamos. Pero ¿Qué hacemos si nuestra piel pica y no hay nada visible en ella?

 

Hay distintas enfermedades sistémicas que pueden manifestarse con PICOR, desde la insuficiencia renal crónica (por elevación en sangre de urea y otras sustancias), el hipotiroidismo, el hipertiroidismo, algunos linfomas cutáneos (triada de fiebre, prurito y sudor), alteraciones hepáticas o de la vesícula biliar (por aumento de bilirrubina). Por lo tanto, el picor generalizado y sin lesiones evidentes ha de llevar a un estudio exhaustivo.

  1. La aparición de EXANTEMAS O ERUPCIONES CUTANEAS, con distinta distribución puede ser un aviso de que la maquinaria interior falla. Un enrojecimiento FACIAL en mejillas (en alas de mariposa) puede ser el primer síntoma de un lupus eritematoso sistémico (enfermedad inmunológica que puede afectar otros órganos como riñón, pulmón…), un enrojecimiento de parpados con cansancio tal vez nos avise de una dermatomiositis (con afectación muscular posible), , una erupción en las PIERNAS indicarnos posibles reacciones a fármacos o patologías inmunológicas con inflamación vascular que pueden conllevar afectación renal., entre otras y que solo diagnosticaremos identificando la enfermedad cutánea.
  2. En ocasiones, la aparición de zonas de perdida de pelo O ALOPECIA EN PARCHES es signo de la existencia de ciertos tumores, o de enfermedades sistémicas asociadas que actúan sobre nuestro pelo por mecanismos inmunitarios (liquen pilaris), del mismo modo que una caída DIFUSA puede indicar también algunas afecciones hormonales (hipotiroidismo, tumor suprarrenal…) o neoplasias..

 

Los cambios en la sudoración, tanto en intensidad como cambios en distribución corporal o en el olor pueden ser indicativos de transformaciones hormonales.

  1. MANCHAS de reciente aparición, por ejemplo, en axilas o ingles con aumento del grosor de la piel, conocido como acantosis nigricans, puede asociarse a la reacción a ciertos medicamentos o aparecer en el seno de algunas neoplasias (especialmente tumores digestivos o urológicos). O bien manchas similares a pecas que en el síndrome de Peutz Jeghers asocia poliposis intestinal.

 

Un aumento de pigmentación cutánea generalizada se puede asociar a un aumento de los niveles de hierro, por un metabolismo alterado en enfermedades hepáticas o en la diabetes.

  1. la aparición de erupciones con pequeñas pápulas o vesículas puede indicar una acrodermatitis enteropática que conlleva una malabsorción de zinc, y en los celiacos son frecuentes algunas manifestaciones como pequeños “granitos” en zonas extensoras de brazos o piernas conocidos como dermatitis herpetiforme y que puede poner sobre la pista del diagnóstico de la enfermedad.
  2. Las úlceras o aftas orales pueden aparecer en enfermedades infecciosas, pero también ser una manifestación de enfermedades que afectan a otros órganos como el Síndrome de Behcet.
  3. Lesiones en las UÑAS, como las uñas de tambor (abombadas) que se observan en patologías pulmonares (bronquitis crónicas o carcinoma pulmonar), hematomas subungueales o trombos (en sepsis por meningococo, o en enfermedades inmunológicas secundarias por ejemplo a patologías virales como el covid), uñas blandas (en el hipotiroidismo).
  4. Manchas amarillentas por depósito de grasa conocidos como xantomas eruptivos se presentan en casos de alteración en el metabolismo de las grasas o en la diabetes.

 

La lista sería interminable, pero ha de conducirnos a una clara conclusión: LA APARICIÓN DE CUALQUIER LESIÓN CUTÁNEA O SÍNTOMA CUTÁNEO, nos debe guiar a consultar con nuestro dermatólogo, pues hasta la manifestación mas insignificante puede ser la puerta para abrir el camino al diagnostico de algo mas profundo. Ninguna lesión cutánea ha de ser considerada como irrelevante por poco importante que nos parezca.