Dermatología pediátrica > Cuidados del niño. Cómo cuidar la piel de los niños.

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1. Los niños menores de un año no han de exponerse a la radiación solar. Los mayores de un año pueden hacerlo con moderación (favorece la síntesis de vitamina D).

  • Para ello es muy importante utilizar siempre filtros de protección solar con FP 50 + pero pediátricos (compuestos de factores de protección física que tienen menos riesgo de absorción por la barrera dermoepidérmica y por lo tanto menos riesgo de toxicidad).
  • Recordar que la mejor protección solar es “buscar la sombra”, es decir ir cubierto con ropa siempre es mejor y más seguro que una crema.
  • Evitar las horas centrales del día (entre las 12.00 y las 17.00).
  • Recordar que hay exposición solar durante la práctica de deportes al aire libre y por lo tanto han de asegurarse las medidas, recordando que el sudor reducirá nuestra protección.
  • Evitar siempre las quemaduras solares en la infancia que aumentan el riesgo de melanoma.

 

2. Los baños o duchas han de ser diarios, con esponja y un gel de baño suave, siempre asegurando que el lavado cutáneo elimine así las células muertas y reduzca el sobrecrecimiento de la flora bacteriana.

E igualmente lavar el pelo adecuadamente, incluso de modo diario, pero con fricción del cuero cabelludo, para eliminar la grasa y descamación que se produce en el cabello y favorece el prurito y la dermatitis.

3. Es imprescindible el uso de crema hidratante tras el baño diario. Muy emoliente y nutritiva, con pocos conservantes o perfumes (para evitar alergias o irritación).

Es ya un hecho demostrado que el uso de crema hidratante desde el nacimiento reduce el riesgo de enfermedades cutáneas como la dermatitis atópica al reestablecer la barrera de protección.

4. La ropa en contacto con la piel ha de ser algodón, preferiblemente de colores claros:

  • Ropa de algodón.
  • Evitar el uso de lana en contacto con la piel.
  • Lavar la ropa recién comprada para eliminar el formaldehido.
  • Evitar los colores oscuros que tienen tintes cuya composición química puede favorecer irritaciones o alergias (al roce y fricción con la piel).
  • Evitar los sintéticos tanto por su composición como por el uso de metales pesados (antimonio) como plastificantes en prendas de poliéster.

 

5. Es fundamental la alimentación en la infancia para lograr el correcto desarrollo de las células cutáneas, la formación de colágeno, la protección frente a la radiación UVA… Y más allá de ello la generación de hábitos de alimentación saludables. Recordemos.

  • La vitamina A que mejora nuestra piel y nos defiende de la radiación UVA y que encontramos en frutas y verduras de color rojo y naranja.
  • La vitamina C potente antioxidante presente en frutas cítricas y en verduras de todo tipo como espinacas o judías verdes.
  • La vitamina E mejora nuestra piel y se encuentra en los vegetales ricos en grasa como la soja, pero también en el brócoli y por supuesto en el aceite de oliva.
  • Aportar proteínas, intentando que la fuente de aporte no sean carnes rojas o grasas, pero recurriendo a los lácteos y el pescado.
  • Consumo de omega tres especialmente procedentes de pescado azul, que han demostrado su eficacia en la mejor hidratación de la piel y en los niños en el desarrollo neuronal.
  • Alimentos antioxidantes como todos los frutos rojos (arándanos, frambuesas…), brócoli, uvas…
  • Evitar azucares.

 

6. Hay que favorecer la práctica deportiva que mejora el desarrollo del niño y su salud y bienestar pero recordando:

  • El deporte debería practicarse con ropa de algodón para evitar la irritación de las prendas sintéticas que aumenta con la fricción de la actividad deportiva y que favorece eccemas y dermatitis
  • En la práctica del deporte se suda y aumentan las colonias de ciertos hongos y bacterias que forman parte de nuestra piel (al producirse un microclima adecuado con calor y humedad), por ello los niños han de acostumbrarse a ducharse inmediatamente después, aplicar crema hidratante y cambiar su ropa por una ropa limpia de sudor y células muertas.

 

Recordemos que la piel es el órgano mayor de nuestro cuerpo y la primera vía de contacto de nuestros niños con su entorno. Es preciso cuidarla adecuadamente para garantizar la salud y el bienestar no solo físico sino emocional de los niños.